lunes, 12 de enero de 2015

CPS OPINA, LA LEY MORDAZA DEL PP


                                          Ciudadano Amordazado; ¿Democracia?





CPS OPINA

CPS CONTRA LA LEY MORDAZA

Diciembre 2014

CRISTIANOS POR EL SOCIALISMO sigue atento a los avatares de la política, sobre todo a aquellas disposiciones que afectan a la ciudadanía, en especial a la clase trabajadora, a los parados, a los inmigrantes, a los discapacitados, a los pobres en general, es decir, los más débiles de la sociedad. En esta ocasión es esta ley que irónicamente llaman “Ley de seguridad ciudadana” que otros la han llamado Ley Mordaza. Ha sido una ley aprobada solamente con los votos de los parlamentarios del PP. Una aprobación en solitario, sin consenso alguno. Ningún otro partido, sea o no de la oposición, dio su aprobación. Todos sabemos que los diputados del PP pertenecen a ese sector importante de la clase dominante que se sitúa en Génova 13, Madrid. España. Las élites económicas tienen secuestrados a gobiernos y parlamentos. Y nos preguntamos, ¿a quienes aporta seguridad esta Ley? Sin duda a los que no necesitan protección, ya están de sobra protegidos: es decir, a los que tienen grandes fortunas, los grandes empresarios, los ricos, los que se han beneficiado de esta crisis, etc. Pero, queda esa inmensa mayoría, la mayoría silenciosa, que permanece al albur de lo que los policías, no los jueces, consideren que cometen una infracción. Una ley para acallar la ola de indignación que atraviesa a todo el país, ante el actual estado de cosas. Esta ley retoma algunos aspectos de la ley de Orden Público de 1959 que impuso el franquismo, como por ejemplo, el famoso Tribunal de Orden Público de tan funesta memoria. Otorga la potestad sancionadora a Interior y se la arrebata a los jueces y, por tanto, otorga a la autoridad policial una capacidad de intimidación muy importante frente a la ciudadanía.
La sustitución de la seguridad de carácter público, que hace Interior, en muchos casos lugares y situaciones, se la arrebata a los jueces y otorga a la seguridad privada una inseguridad jurídica solo para los indignados, los que manifiestan su protesta en las calles. Más del 82 % ha pedido retirar esta Ley, según un estudio de Jueces para la democracia. ¿Dónde queda el Estado de Derecho? Ya no se puede hablar de “estado de derecho”. La ideología dominante pretende hacer creer que Estado de Derecho y Capitalismo son la misma cosa, que Estado de Derecho y recortes económicos, o supresión de derechos laborales y sociales, es lo mismo. El ordenamiento jurídico de nuestro país se basa en los Derechos Humanos, que están recogidos todos en la Constitución de 1978. Y ese es el Estado de Derecho. Pero ese Estado de derecho y la democracia que tenemos actualmente sólo son apariencias de lo que deberían ser. “Le llaman democracia y no lo es”, gritamos en las Manis. De la misma forma que no existe una democracia real -porque la ciudadanía no tiene capacidad de decidir sobre el poder económico- tampoco existe un Estado de Derecho real porque los derechos humanos, son papel mojado. Hablamos de derecho real, en sentido de realidad, no de monarquía, porque de eso andamos sobrados.
Los datos objetivos desmienten con carácter general que exista un problema de inseguridad en nuestro país. Nos encontramos en los niveles más bajos de delincuencia en el ámbito europeo. También en el terreno de la criminalidad más grave estamos situados en los niveles inferiores: en España se produce una media de 0,85 homicidios voluntarios por cada 100.000 habitantes, a notable distancia de la media europea, situada en 1,3. Solo el 0,2% de la población considera que la inseguridad es el principal problema del país. Estas son algunas conclusiones del Secretariado de Jueces para la Democracia sobre la reforma de la legislación penal y administrativa desde la perspectiva de la protección de los derechos fundamentales:
Suponen las mayores restricciones de derechos fundamentales y libertades públicas de toda la etapa democrática, no obedecen a razones de seguridad, ni tampoco a necesidades de nuestra sociedad. Se trata de reformas que se realizan a partir de los intereses de los amos del capital. En concreto, limitarán especialmente el derecho de manifestación, el derecho de reunión, la libertad de expresión, el derecho a la información, el derecho a la libertad personal y el derecho de huelga.
El motivo de la Ley Mordaza se encuentra en las tensiones existentes ante el desmantelamiento del Estado Social. Ello está convirtiendo un conflicto social en un conflicto de orden público que se centran en actuaciones críticas que están resultando especialmente molestas para el poder político, como las movilizaciones de distintos colectivos sociales, la ocupación pacífica de entidades bancarias o la convocatoria de manifestaciones y concentraciones a través de las redes sociales.
La severidad de las penas y sanciones administrativas, generará un efecto de desaliento y de indefensión jurídica, en el ejercicio de los derechos fundamentales, ante el riesgo de que eventuales circunstancias puedan provocar en el marco de una manifestación o de una reunión, la privación de libertad o la insolvencia económica, lo que suponen un impacto considerable que erosiona nuestro sistema de derechos fundamentales. Multas de 600 a 30.000 euros por tratar de impedir un desahucio, por no identificarse ante un agente de policía, por desobedecer a un agente del oreen o por difundir imágenes de antidisturbios, incluso golpeando a un manifestante, pueden convertirse en habituales a principios de 2015. El Partido Popular ha aprovechado la tramitación de esta ley para cambiar de forma encubierta la Ley de Extranjería y legalizar las devoluciones en caliente. Priva a los migrantes del derecho al asilo y elimina las garantías que podían tener como el derecho a un recurso efectivo y el derecho a tener un abogado.
El Sindicato Unificado de Policías denuncia también que la Ley de Seguridad no facilita la labor policial. También el Sindicato Unificado de Policía se ha posicionado en contra de esta ley. Javier Estévez, portavoz del sindicato policial, ha señalado a este medio que "no es el momento más oportuno para la reforma" ya que la sociedad está atravesando "claros tiempos de conflicto socio-político-económico, que se agrava cuando la ley no cuenta con el necesario consenso social ni político.
Conviene además resaltar el momento temporal en que se promulga la Ley Mordaza, en los inicios del año electoral de 2015. Por muy desgastada que esté la democracia en este país y por muy desprestigiado que se halle el rutinario sistema electoral, en primavera y otoño del año que comienza, las urnas pueden hacer cambios sustanciales en los aparatos de gobierno y por mucho que se empeñe, el PP puede perder las palancas del poder absoluto que venía disfrutando desde 2011.¿Cuanto tiempo de vigencia espera a esta ley?, esperemos que, a lo más unos meses. Sería mucho atrevimiento por parte del actual Gobierno, esperar que pese a los previsibles y deseables cambios políticos, la “ocurrencia” de don Jorge Fernández Díaz continúe campando en el BOE. Es responsabilidad de la ciudadanía, luchar para remover esta losa que ha caído sobre el pueblo para defender una libertad inicua LA LIBERTAD DEL MERCADO

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