jueves, 24 de mayo de 2018

VILLARTEY




Testigo clarividente en nuestros días
Evaristo Villar
Jaume Botey es otro brillante testigo de nuestros días. Nos ha dejado hace apenas un par de meses, pero el recuerdo de su carácter afable y cariñoso, su inteligencia y su decidido compromiso con las víctimas del sistema y su empeño por revertir el actual curso inhumano de la historia van a permanecer durante mucho tiempo entre quienes tuvimos la suerte de conocerlo y tenerlo por compañero y amigo.
No podría ni quisiera centrar esta breve presentación en un solo campo de su rica personalidad. La de Jaume fue una personalidad polifacética, serena pero decidida y desbordante, como iremos viendo. Con los pies bien plantados sobre la tierra, sin evasiones (“la verdad, Pilato, está en los pobres”, como diría Van der Meersch) y la mirada abierta a los “nuevos signos de este tiempo”, Jaume ha sido una de esas presencias que enriquecen y hacen más bella la vida humana sobre el planeta. Compromiso y Esperanza (ambos con mayúscula) pudieran reflejar la rica personalidad de este hombre que supo se gratuito haciendo de su vida una donación para los demás.
Para quienes no hayáis tenido el privilegio de conocer a Jaume os ofrezco estos dos testimonios, surgidos espontáneamente bajo la impresión y el calor de su partida:
1. Como se quiere a un hermano (Evaristo Villar)
En Jaume ha marxat aquesta nit sense fer soroll. L’abraçada i parlàvem d’ell serenament, quan ha fet els últims respirs molt suaus. Agraida per haver pogut fer un tram del camí en comú i a la vegada molt trista. Confortada per les mostres d’estimació rebudes. Una abraçada. Pilar Massana (16 de febrero de 2018).
Ante la triste noticia que me comunicaba por whatsApp Pilar Massana, su pareja y cómplice más cercano, me brotó desde muy adentro este “Recuerdo agradecido”.
A Jaume yo lo he querido como se quiere a un hermano;
no me preguntes por qué, nos bastaba solo con mirarnos.
Compañeros en causas justas, militantes en tantas apuestas.
Cada día, en plétora los desafíos; cada persona, un manantial de promesas.
Mientras la gente gime y llora, ninguna institución es eterna:
hay que transformar este mundo, hay que rehacer esta Iglesia…
¡Y tú te vas ahora, hermano, cuando el invierno es más recio!
¡Cuando la semilla aún dormita bajo la nieve y el hielo!
Quién nos gritará desde las raíces de este mundo desquiciado?
Quién nos convocará a plantarle cara al maldito imperio del mercado?
Cuando volvamos a Redes y ya no te veamos dentro
envidiaremos al cielo que te nos ha robado en secreto.
Y tú ahora te vas, Jaume, con el corazón de humanidad lleno
Y a mí me queda la pena, esperando un nuevo encuentro.
2. Jaume Botey, cristiano por el socialismo (Pepe Gutiérrez en Revista Poder Popular)
Se ha marchado como los hijos de la mar Jaume Botey i Vallés (Barcelona, 1940), un personaje en todo punto respetado y apreciado desde todas las izquierdas, y con especial énfasis por la radical porque, al igual que su compañera Pilar, estuvieron en todas las guerras y algunas más. Licenciado en Teología, Doctor en Antropología y Filosofía, profesor del Instituto de Bachillerato Torras y Bages de Can Serra (1968-75) y profesor de historia de la Universidad Autónoma de Barcelona desde 1975, siempre desde una integridad fraternal y afectuosa, con la ironía catalana o británica, qué más da, con su cristianismo ecuménico. O sea, el de los primeros cristianos que compartían bienes y espiritualidad y que nunca albergó la menor duda de una opción por los “nadies”, como algo que además se concretaba en el compromiso, que es decir también la esperanza. Nunca dudó de que los últimos debían ser los primeros, que los pobres heredarán la Tierra (si es que el triunfal-capitalismo deja algo que heredar).
Llegó al barrio de Can Serra de L’Hospitalet de Llobregat en 1968, allí se hizo parte del paisaje vinculado al movimiento vecinal y cultural crítico de la ciudad, con un Instituto donde se “hacían un montón de cosas” y del que salieron chicos y chicas radicalizados contra el franquismo, que era la negación de todo lo que había de bueno en este país de países… Una escuela en la que “se daba catalán” cuando esto se hacía en muy pocos lugares.
Se le veía en todo lo que se movía en el barrio, como uno de los promotores de las Escuelas de Adultos y de la Casa de la Reconciliación, donde impartió clases Manolo Sacristán o en actos multitudinarios, por ejemplo de la Assemblea de Catalunya, en los que uno no se cortaba un pelo en preguntar sobre cómo era posible que se confiara en una burguesía catalana que lo primero que hacía era llamar a la policía cuando sus trabajadores hacían huelga… O en sesiones de cine-club, debatiendo sobre lo que había delante y detrás de las películas. O con invitaciones a personajes del exilio como Francisco Carrasquer, uno de los “profetas”, como le gustaba llamar a Jaume, aunque predicaran que el catolicismo desapareció de las “comunas de Aragón”.
Candidato del PSUC en las primeras elecciones municipales, no era lo que se dice un “hombre de partido”, aunque admiraba y le gustaba rememorar cómo este partido llegó a ser por sí mismo “un movimiento” que, en lugares como Can Serra, trabajaba porque “els altres catalans” se sintieran en su casa, que lo era aunque fuese en aquellos bloques en los que las mujeres, hechas de hablar de lo divino y lo humano, quedaban encerradas. Fue concejal de Enseñanza del Ayuntamiento de L’Hospitalet (1979-1983), vivió la crisis de este partido con desgarro y no precisamente desde la posición “eurocomunista”, porque, como era bastante común entre los curas obreros y los cristianos de base, se sentaban a la izquierda sin olvidar su mordiente anticapitalista. En 1984, Jaume fue fundador del Centro de Estudios de l’Hospitalet, uno de los baluartes del “memorial de L´Hospitalet antifranquista”, compuesto por todos los colores, desde los catalanistas hasta los trotskos, no menos proféticos, como el que escribe. Escribió sobre la gente de Can Serra, debatió en todos los encuentros del cristianismo de base, en las asambleas de “mientras tanto” y, en 1999, recibió el Premio de Honor de la ciudad de L’Hospitalet en un acto inolvidable de exaltación de la resistencia, en el que quedaron patentes dos cosas: todo lo que lo queríamos y su sencillez.
Igualmente fue presidente de la Casa de Nicaragua y de la Cooperativa L’Olivera de Vallbona de les Monges, se apuntó a la primera Iniciativa per Catalunya en la onda de la Izquierda Unida de Julio Anguita, para acabar siendo uno de los fundadores de Esquerra Unida i Alternativa en tiempos de
estupor. De aquel tiempo recuerdo personalmente que formó parte de un “petit comité” en el empeño de reforzar las posiciones de la izquierda, y del que formamos parte también Paco Fernández Buey, Miguel Riera con El Viejo Topo a cuesta –una revista en la que Jaume fue un habitual y en la que se puede encontrar sus mejores trabajos, aparte de participar o coordinar algún libro colectivo–, Víctor Ríos y otros y otras, no muchos ya que la “asamblea” raramente sobrepasaba la mesa de una café de las proximidades.
Como no podía ser de otro modo, tomó parte activa de los movimientos alterglobalizadores, de solidaridad y por la paz. Ha sido observador internacional en El Salvador, Nicaragua, Chiapas, Irak, en los campamentos de refugiados Palestinos en Líbano, entre otros, y siempre con la compañía de Pilar, con quien formó una pareja en cuya alegría y afectuosidad nos gustaba mirarnos los que conocíamos relaciones más o menos tormentosas. Estuvo comprometido con la reflexión sobre el diálogo intercultural y entre religiones. Lo dicho, trabajó en muchos frentes. Era de esas personas que siempre encontrabas en las “manis”, incluidas las más tristes y minoritarias: allí estaba en los días del 15-M, ya reacio y desconfiado de los aparatos partidarios, votando a Esther Vivas o al lado de Arcadi Oliveras, otro cristiano que tal, miembro como él de Cristianisme y Justícia.
El Jaume escritor y divulgador es coautor de la primera Bibliografía de l’Hospitalet (1984) y autor de Cincuenta y cuatro relatos de inmigración (1986). Además ha publicado, entre otros libros, Alpha 63. Hechos y legados (2010), El colapso del sistema. Bases para pensar el nuevo milenio(2014), El Olivo: tierra y gente (2014) y ha escrito en obras colectivas como Los dueños del mundo o los cuarenta ladrones (2002), No pasarán … Aunque lleven trajes. La lucha contra la extrema derecha hoy (2010), Análisis de los libros de texto de ciencias sociales desde una perspectiva de paz(cuarto de ESO, 2008-2011), Educación, gestión y territorio: 10 años de tekhné (2011) Contra la ignorancia informada. Los valores ante el impacto de las nuevas tecnologías de la comunicación(2012) y un largo etcétera, en el que se incluye el prólogo a mi libro En nombre del padre y del hijo. El cine y la Biblia, por el que me invitó a unas jornadas sobre cine y cristianismo especialmente animadas. El tiempo, la distancia y los años pesan, últimamente nos veíamos más bien poco, normalmente en el curso de una manifestación, como la solidaria con los refugiados. Si no recuerdo mal, estaba acompañado por algunas compañeras del movimiento indigenista mexicano. Intercambiando numerosos correos me viene a la memoria uno en el que me contaba prolijamente que se había emocionado muchísimo al visitar la Casa Trotsky, que se había acordado de muchas discusiones durante las cuales Jaume escuchaba con atención y mostraba su opinión propia. Su muerte es una pérdida irreparable, fue de lo mejor que dio la corriente “Cristianos por el socialismo”, alguien con quien se podía contar y al que encontraba en todas las plataformas, aunque fuese de cómplice

VILLARTEY


lunes, 21 de mayo de 2018


MANADA

ENDRÁ DE LAS MUJEREES O NO VENDRÁ

CPS, CON LAS MUJERES
Vivimos en España, un país en el que no se considera agresión sexual que 5 hombres nos metan de noche en un portal, agarrándonos de las muñecas, cuando estamos en estado de embriaguez, aprovechando su evidente superioridad física y numérica. No se considera agresión sexual que nos penetren, once veces, simultáneamente por la boca, por el ano y por la vagina mientras nos graban con sus móviles. A esto, la justicia española dice que no es violación, es abuso. Vivimos en un país, dónde cada 8 horas se denuncia una violación. Vivimos en un país que han asesinado a más de 900 mujeres. Vivimos en un país dónde nos han robado 120 millones de euros para el desarrollo del Pacto de Estado contra la Violencia de Género. Sin embargo, en España, menos del 1% de la población lo considera como un problema grave.

Dónde queda la protección que el Estado de Derecho nos debería brindar?. Nuestros datos personales (nombres y apellidos, fotografías y perfiles en redes sociales) han sido publicadas y difundidas en foros muy conocidos (Forocoches y Burbuja.info) en un entorno de mofa y humillación sobre nuestra agresión y violación. Estos foros son conocidos por sus comentarios misóginos (odio a las mujeres) y juicios paralelos contra las víctimas de violencia de género y por como aúpan a los machistas que a diario nos violan y, a veces, nos matan.
Nos preguntamos, por qué no se cierran dichos foros. Podrían hacerlo pues incitan al odio hacia las mujeres y a cometer delitos sobre nosotras, además de calumniar o revelar secretos que también está penado.
Además, conocimos que uno de los tres magistrados encargados de juzgar a La Manada, emitió un voto particular degradante e inquisidor, en el que en más de 200 páginas humilla a la víctima con comentarios que ponen en duda la agresión en base a su propia concepción subjetiva sobre el vídeo que los condenados graban jactándose de su crimen y valorando la vida anterior y posterior de la víctima. Es decir, no juzga los hechos constitutivos de delito en el portal donde se viola brutalmente a una joven de 18 años por cinco hombres adultos que la doblan en tamaño y edad, el magistrado valora que una joven salga de fiesta, que viaje sola, que vaya a la playa o que incluso meses después de la violación vaya a la universidad.
El jueves y el viernes las mujeres salimos a rechazar una sentencia, que consideramos injusta, cuyo fallo no atiende al relato de los hechos, no cumple el Convenio de Estambul ratificado por España ni tampoco tiene en cuenta una visión feminista para juzgar un crimen machista contra nuestra intimidad y libertad sexuales.
No hay rastro de agresión sexual cuando, después de su fechoría, ellos se van a seguir la fiesta y la dejan tirada en el portal, sin ropa, robándole el móvil antes de marcharse para
que no pueda ponerse en contacto con nadie. No hay agresión sexual aunque los guardias, el personal médico y su estrés post-traumático digan lo contrario. No hay agresión sexual aunque, dos años después, siga necesitando asistencia psicológica.
La ONU analiza a la perfección la sentencia contra “La Manada” y condena a los tribunales españoles por “subestimar la gravedad de la violación y socavar la obligación de defender los derechos de las mujeres”. Es inaceptable que el sistema judicial siga señalando, poniendo en duda, el comportamiento de la víctima, no del violador, es decir, es el sistema judicial y la Ley de Enjuiciamiento Criminal los que sostienen la cultura de la violación al dejar a la interpretación del juez la intimidación o la violencia ejercidas, interpretación profundamente subjetiva.
Casi 2000 psicólogos y psiquiatras han firmado una carta enviada al Ministerio de Justicia, en ella rechazan el fallo que absuelve a La Manada de violación y tan solo los condena por abuso, afirman que “la paralización y el bloqueo son reacciones automáticas y normales ante el pánico ” y por ello no tiene sentido cuestionar el consentimiento.
Qué estamos haciendo mal para que sólo una de cada 8 mujeres violadas en nuestro país decida presentar una denuncia. Qué estamos haciendo mal para que sigamos siendo objeto de uso y consumo. Les importamos tanto que no lo saben diferenciar. Sólo somos un cuerpo sin más. Vivimos en un país en el que sabemos que antes de tener 25 años, podremos volver a encontrárnoslos, a los violadores, en cualquier calle, en cualquier fiesta, en cualquier ciudad.
¿Cómo podemos decirle a una joven violada que denuncie si el juicio va a durar años y durante todas sus fases se la va a poner en duda por los mismos que juraron protegerla? ¿Cómo? Cuando desde el primer momento va a tener que aguantar preguntas de defensa y magistrados sobre si cerró bien las piernas, si ella piensa que el violador entendió que no quería tener relaciones sexuales o si le dolió mucho. ¿Hace falta preguntar a la victima a la cual sujetan de los brazos, bloquean las salidas, cierran en círculo y cogen del cuello si intentó zafarse o hacerles saber que le hacían daño? Las personas que tenemos sentido común pensamos que no.
En resumen, mientras haya una justicia patriarcal, todas las mujeres seremos condenadas

miércoles, 28 de febrero de 2018

Jaume Botey

El Jaume nos ha dejado, como ocurre muy a menudo, sin despedirse. Nos deja un poco huérfanos, con un legado muy grande, que deberemos reestudiar, pero con la sensación de que vamos a tener que emplearnos a fondo, para que no se note demasiado que ya no está entre nosotros, y se notará, seguro.
Estos días la prensa, las redes sociales, muchos van hablando del Jaume, de su implicación militante en muchos y muchos proyectos, desde la Plataforma Aturem la Guerra a la Cooperativa la Olivera, desde los proyectos de l'Hospitalet a los de caire internacional, en Centroamérica, o su participación en todo el proceso en relación con la Renda garantida de ciutadania. Como cristiano comprometido estaba en Cristianisme i Justicia, fue presidente de la Asociación Cristianisme segle XXI y un participante asiduo en Redes Cristianas.
Pero para muchos de nosotros estaba además totalmente implicado en la marcha de CPS, Cristianos por el Socialismo, organización que nació en el Chile de Salvador Allende en 1972, un año antes de golpe militar de Pinochet, con la colaboración entusiasta y decisiva de la CIA americana.
El Jaume era de la estirpe moral, social, política de los fundadores de CPS, los García-Nieto, Comín, por nombrar un par en representación de aquel grupo que en el 73, en el encuentro de Ávila (en realidad Calafell) pusieron en marcha el grupo de CPS en España, con una presencia muy activa y muy numerosa de Catalunya.
En los últimos años éramos los representantes de Catalunya en la Coordinadora estatal y la verdad es que tener al Jaume al lado daba una seguridad inmensa, porque sabias que estando él todas las cosas saldrían, y saldrían bien y a fe que salieron bien.
En los encuentros de preparación de las jornadas, era curioso, pero se tomara la opción que se tomara, siempre era el Jaume quien podía proponer y lo hacía las personas más idóneas para los distintos temas a tratar y en todos los encuentros que recuerdo, absolutamente en todos siempre hemos acabado con las sensación de que había salido mejor incluso que el año anterior.
Siempre que hay una pérdida importante en organizaciones pequeñas el peligro que existe es el de que no se pueda superar esa falta. Eso quiere decir que la pérdida del Jaume es una llamada a los diferentes componentes de CPS para que se empleen a fondo para ser capaces entre todos de suplir esa ausencia, esa ausencia que de alguna forma será al mismo tiempo una especie de “presencia” que ayudará en consolidar el proyecto que tanto quiso el Jaume.
Permeteu-nos que ens adreçem en català, la llengua del seu país que tant va estimar… En Jaume sempre ha estat aprop i mai no ha defugit implicar-se en tot el que sigui la defensa dels drets individuals i col·lectius dels pobles, radical en els seus plantejaments desde un pacifisme no–passiu. Un petit exemple i ben actual ha estat el seu posicionament i activisme social i polític referent al procés que vivim actualmente a Catalunya, el nostre petit país. Algú diría “reescribint la historia desde sota” i sempre compartint la “ploma” amb la seva companya Pilar, oi Jaume?
Gracias por haberte conocido, Jaume, gracias por todo lo que nos has enseñado...
Cristianos por el socialismo de Catalunya